Actualmente es común escuchar personas que se quejan de continuo cansancio y que con poco movimiento se encuentran al límite de sus fuerzas; el andar y realizar las funciones del diario vivir se les convierte en una pesada carga de difícil manejo que no les permite disfrutar la grata sensación de estar vivos, de compartir con los demás y sentirse plenamente saludables.
La atrofia de los músculos por falta de ejercicios puede causar una serie de enfermedades. Los trabajadores que permanecen horas en un escritorio y las personas con poca actividad física, son atacados por jaquecas, apatía, estreñimiento, trastornos cardiovasculares, insomnio y otras molestias causadas por el sedentarismo impuesto por la forma de vida actual.
Depende de cada uno de nosotros darle a nuestro cuerpo la actividad requerida para sentirnos bien y saludables. Estas son algunas sugerencias que se pueden poner en práctica para incrementar la energía y mantener la fortaleza física:
Cómprese un buen par de tenis que le faciliten una cómoda caminata diaria. (Esta inversión le traerá muchos beneficios).
Inicie caminando poco tiempo, quince minutos sería recomendable, y vaya aumentándolo según sus capacidades. Debe ser constante; una caminata o unos cuantos ejercicios de vez en cuando no bastan para mantener en forma nuestros músculos, huesos, tendones y articulaciones.
Camine a paso rápido hasta el supermercado en lugar de ir en el automóvil.
Suba a pie las escaleras en lugar de tomar el ascensor.
Cuando se incline o se agache para recoger algo, hágalo de tal forma que le sirva para estirar cadera, muslos y piernas. Si padece problemas de columna no debe hacer estiramientos bruscos.
Existen en el mercado CD de ejercicios completos y vídeos que facilitan ejercitarse sin salir de casa, lo importante es no hacer mucho demasiado pronto, se desanimará y renunciará. Tómelo con calma y avance con seguridad.
Asistir a un gimnasio sería lo ideal, actualmente se pueden conseguir de todas las especialidades y para todos los presupuestos. Allí tendrá más disciplina, mejor guía y el ambiente le hará más agradable el ejercicio. Piense en él como un alimento nutritivo y necesario y cuando sienta que su cuerpo recobra la vitalidad y experimente esa gran sensación de bienestar pensará que TODO VALIO LA PENA.
